© 2019 Historias que hay que contar.

Según Naciones Unidas, se calcula que en el 2018 hubo unos veintiséis millones de refugiados. MÁS DE LA MITAD eran niños. Muchos de ellos acaban en diversos campos de Europa.

 

Expuestos a:

  • La violencia de los adultos a cualquier hora del día

  • A violaciones y palizas

  • Al racismo y al odio más brutal

  • A la soledad

  • A no ser queridos, amados o protegidos

  • A la desnutrición

  • A crecer sin escuela

  • A la radicalización

  • A perder a su familia

  • A enfermedades

  • A las noches largas

  • Al frío

  • A desaparecer sin dejar rastro

  • A la desesperación previa a los suicidios

 

Pero a pesar de todo, cada día siguen rodando por la cuesta con las cajas de alimentos. ¿Por qué?

Pues porque SON NIÑOS

*Todo lo aquí descrito es lo que yo viví. Son mis impresiones, la realidad que presencié, la prensa leída y aquello que los que allí vivían me contaron. Pido perdón de antemano por mi subjetividad en el relato y los errores que pudiera haber. Fueron mis ojos los que vieron y es mi corazón el que cuenta.